San-Petersburgo es, indudablemente, una de pocas ciudades cuya parte subterránea no es menos espectacular que la de arriba. Los vestíbulos pomposos que simbolizan la victoria del nuevo ser humano socialista y de su nuevo estado - los templos subterráneos de la religión estaliniana. No quede duda de que es mucho más que un medio de transporte - vamos a dar un paseo por las estaciones más representativas de la metropolitana peterburgense. En la foto adjunta pueden ver una de ellas- la “Avtovo”